Igual que su predecesor, este nuevo servidor es un modelo Calypso y se basa en la plataforma Dell PowerEdge R260, equipado con una CPU Quad a 3,4 GHz, 16 GB de memoria RAM y dos discos SSD de 480 GB.
Además del servidor L-root, el CATNIX aloja otras réplicas esenciales, como los servidores F, J, así como réplicas de los dominios .com y .net. La presencia de estos equipos en la infraestructura local permite mejorar de forma notable los tiempos de respuesta de las consultas DNS, ya que se reduce la latencia al disponer de copias próximas físicamente a los usuarios.
Esta proximidad también aumenta la seguridad y resiliencia del sistema. En caso de un ataque de Denegación de Servicio Distribuido (DDoS), la dispersión de réplicas alrededor del mundo minimiza el impacto global y evita que una saturación puntual afecte el funcionamiento general del DNS.
Actualmente, la raíz del sistema DNS está formada por 13 servidores principales, llamados con las letras de la A a la M. Aunque todos ofrecen el mismo servicio, su distribución geográfica es desigual: 10 se encuentran en los Estados Unidos, dos en Europa y uno en Japón. Sin la presencia de centenares de réplicas distribuidas internacionalmente, como las que hay en el CATNIX, esta concentración podría convertirse en una importante debilidad estructural, tanto en cuanto a la seguridad como a la estabilidad ante posibles ataques.
